viernes, 23 de septiembre de 2016

ALTA DEFINICIÓN, ESTÁ DE FIESTA

El día de mañana cumple una década de trasmisiones por Proyecto 40 el programa de crítica a la televisión conducido por Álvaro Cueva: Alta Definición. Éste es uno de mis programas favoritos y como televidente lo discfruto mucho, pero en red social, procedo según la especialidad de mi carrera profesional. No sólo amplía con pietajes y crestomatías lo que publica a diario en su columna de Milenio. Con el paso del tiempo ha añadido nuevos segmentos y además de los reportajes a artistas y productores, crea ediciones especiales atendiendo targets específicos.

Por mi parte, tengo 4 años de ver este programa: primero en línea y unos cuantos meses después por televisión de paga. Como televidente hay ocasiones cuando lo sufro por la peculiar manera que tiene de denostar algún formato basura del medio audiovisual de marras. Pero como Licenciado en Ciencias de la Comunicación, lo valoro más, porque su conductor desempeña una de las funciones de la comunicología. Precisamente por cuestiones profesionales no puedo considerarme su fan. No obstante siga ocasionalmente sus entregas tanto en prensa y videoblog.

Una de las celebraciones que más me gustó ver fue cuando transmitió completamente en vivo, con asistencia del público, orquesta en vivo e invitados, recordándonos amablemente por qué la televisión se llama así. 

Mañana no me perderé esa edición especial donde promete hacer una revisión de la trayectoria de Alta Definición. Si eres periodista o comunicólogo, estudiante o titulado en cualquier nivel, te invito a que lo agregues a tu compendio de conocimientos profesionales. Yo sé lo que te digo.

P.D. Álvaro: larga vida a tu programa. Sea este texto, desde esta humilde tribuna, mi homenaje y mi congratulación.

sábado, 17 de septiembre de 2016

MUDEZ TEMPORAL













El día que perdió la voz
Sólo tres horas bastaron.
El día que perdió la voz
Hasta sus manos callaron.

El día que perdió la voz
Sintióse incapacitado
De hilvanar una oración.
De emitir algún vocablo.

El día que perdió la voz
La ira fue responsable.
Y no es justificación:
Él también es el culpable.

El día que perdió la voz
Sus compuertas se cerraron.
Aún que la recobró
Nada igual ha quedado.

lunes, 5 de septiembre de 2016

PERLAS DE ÉTER DE SEPTIEMBRE

Es septiembre... Mes de la patria... del testamento... mi mes. Y abrimos estas "Perlas de Éter".

1.-Y NO LO PUDIERON RESISTIR MÁS: Sí. Ocurrió como la canción "Metamorfosis" del Grupo Axis. Muchos sintieron que Nicolás Alvarado vio a todos "Fuera y bajo de sus círculo social", pero resulta que no sólo ofendió a los fans de Juan Gabriel y al pueblo, sino que también puso en vergüenza a los intelectuales, de los cuales vino el reclamo para que el anodino Conapred solicitara una disculpa al ahora ex-director de TV UNAM. Pienso que fue una exageración, pero opinar a lo tarugo no es de sabios.

2.- MARIDOS ¿REFORMADOS? Hace dos semanas concluyó "Escuela Para Maridos México", y lo seguí episodio tras episodio. Hay muchos cambios respecto a la primer temporada con concursantes argentinos, empezando con una participación más directa de Facundo en alguna de las dinámicas, donde dio un buen colofón a su imagen infundada de adolescente sempiterno (Hugo García Michel dixit). Hubo más dinámicas, y un expulsado por mala conducta aunque lo piensen disimular. Lo que no me tuvo satisfecho fue el ganador. Siento que les vio a todos la cara. Ojalá y me equivoque.

Esta vez fueron dos perlas... ahora sí, tomen agua.

martes, 30 de agosto de 2016

CRÍTICA ÁCIDA A CRÍTICO

Durante los años que tengo redactando este sítio, he reseñado discos, películas, pequeñas obras de teatro, tratando de expresar la percepción  que me produce lo que veo, leo y escucho. Lo que voy a hacer es casi inaudito: revisar la prosa de una columna que ha causado ámpula y vamos a ver qué se le puede sangrar. 

A dos días del deceso de Alberto Aguilera Valadéz, mejor conocido en el espectáculo como Juan Gabriel. Aparece, tanto en papel como en multimedia, el artículo "No me gusta "Juanga" (Lo que le viene guango)", firmado por Nicolás Alvarado para Milenio. En el cual versa sobre su nula predilección sobre la música del cantautor oriundo de Parácuaro y criado en Ciudad Juárez.

Empecemos a diseccionar:

No sólo desprecia la creatividad de Juan Gabriel, sino a su propia esposa por poseer algunos discos de él; para decir que que "es uno de los letristas más torpes y chambones de en la historia de la música y popular". Perdón, ¿pero un "intelectual" puede usar un adjetivo tan coloquial como peyorativo? ¿Le bastaron sólo unas cuántas canciones para describir su obra de esa manera? ¿Cuáles son los títulos de esas creaciones?

Alvarado se quedó con el término despectivo de "masas". No sé él pero a mí, en mi carrera profesional me enseñaron a respetar a los seguidores de la cultura de élite,  como a los de las masas. 

Por supuesto que su texto es clasista, porque da a entender que un titulado vale más que una persona que apenas y acabó la primaria... Y vean todo lo que Juan Gabriel  hizo sin haber ido ni al Conservatorio. Por supuesto que la sintaxis en verso es diferente a la prosa, pero creo el columnista de marras no lo entiende. Sólo quiere exhibir una egolatría con pose.

Criticar a un crítico es un acto casi sociópata que sólo un cuerdo puede hacer ese trabajo, sólo que creo que no cumplo con el último requisito a cabalidad. Ya no puedo hacer más, se acaba de exponer solo. Es una vergüenza que alguien que escribe un artículo en un medio impreso masivo se exprese de esa manera de alguien que no le podrá rebatir. Alvarado no se da cuenta que ha caído en el juego que detesta pero con resultados negativos. Ahora sí que su columna se le dañó.


CRÍTICA ÁCIDA A CRÍTICO

Durante los años que tengo redactando este sítio, he reseñado discos, películas, pequeñas obras de teatro, tratando de expresar la percepción  que me produce lo que veo, leo y escucho. Lo que voy a hacer es casi inaudito: revisar la prosa de una columna que ha causado ámpula y vamos a ver qué se le puede sangrar. 

A dos días del deceso de Alberto Aguilera Valadéz, mejor conocido en el espectáculo como Juan Gabriel. Aparece, tanto en papel como en multimedia, el artículo "No me gusta "Juanga" (Lo que le viene guango)", firmado por Nicolás Alvarado para Milenio. En el cual versa sobre su nula predilección sobre la música del cantautor oriundo de Parácuaro y criado en Ciudad Juárez.

Empecemos a diseccionar:

No sólo desprecia la creatividad de Juan Gabriel, sino a su propia esposa por poseer algunos discos de él; para decir que que "es uno de los letristas más torpes y chambones de en la historia de la música y popular". Perdón, ¿pero un "intelectual" puede usar un adjetivo tan coloquial como peyorativo? ¿Le bastaron sólo unas cuántas canciones para describir su obra de esa manera? ¿Cuáles son los títulos de esas creaciones?

Alvarado se quedó con el termino despectivo de "masas". No sé él pero a mí, en mi carrera profesional me enseñaron a respetar a los seguidores de la cultura de élite,  como a los de las masas. 

Por supuesto que su texto es clasista, porque da a entender que un titulado vale más que una persona que apenas y acabó la primaria... Y vean todo lo que Juan Gabriel  hizo sin haber ido ni al Conservatorio. Por supuesto que la sintaxis en verso es diferente a la prosa, pero creo el columnista de marras no lo entiende. Sólo quiere exhibir una egolatría con pose.

Criticar a un crítico es un acto casi sociópata que sólo un cuerdo puede hacer ese trabajo, sólo que creo que no cumplo con el último requisito a cabalidad. Ya no puedo hacer más, se acaba de exponer solo. Es una vergüenza que alguien que escribe un artículo en un medio impreso masivo se exprese de esa manera de alguien que no le podrá rebatir. Alvarado no se da cuenta que ha caído en el juego que detesta pero con resultados negativos. Ahora sí que su columna se le dañó.


viernes, 26 de agosto de 2016

MI PAÍS ES UN PAÍS...

Vivo en un país donde al menos apto lo ponen de jefe y al más preparado, con todo y su título universitario, lo tienen como "peón de oficina", con el futuro incierto y las ilusiones rotas.

En ese mismo país, son capaces de obsequiar televisiones digitales para mantener distraída a la gente, en lugar de inyectar presupuesto a las televisoras públicas para difundir arte y cultura. 

También son lícitas las uniones con empresas que no ofrecen un servicio honesto y en contubernio con el banco, pueden hacerte creer que tu realizaste una compra cuando a todas luces robaron tu identidad y falsificaron tu firma. También, como en novela de Orwell, la institución que debería defender a los cuentahabientes por las arbitrariedades sufridas, se pone del lado del banco, desestimando tu querella.

Vivo en un país al que le importa poco la necesidad de las personas y la filantropía apesta a su antónimo. Una nula compasión encapsulada en frasesitas tontas y justificaciones absurdas que sólo abren más la herida.

Vivo en un país donde cada quien quiere defender su postura, pasando por encima de quien sea. Donde a gente prepotente, que ni siquiera tiene influencias sino que se amparan en sus costosos fetiches, les llaman socarronamente "Lords" y "Ladies" y no son más que tipejos con poca educación y modales.

En ese país, todo es posible, con dinero o con dádivas. Es posible hacerte pagar muy caro tu poder de decisión. Si no con sangre, con níquel o si no, tu dignidad o tu salud.

Para terminar este lamento, tomaré prestados los versos de Alberto Cortez: "Yo no sé si es inocencia/ o es conformismo a ultranza./ O simplemente insolencia/ Por exceso de confianza". Pero qué hacerle: vivo en un país donde es más caro quejarse que aguantarse.

Por todo éso: México, no me dueles. Me duelen las estupideces que hacen contigo y en tu nombre.

miércoles, 17 de agosto de 2016

LUNITA

La luna...
Tan blanca como tú

Y tú...
Tan blanca como la luna.