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jueves, 8 de octubre de 2015

Z.C. TAMPICO: ESTAS RUINAS QUE VES

Ayer alcancé a leer el siguiente encabezado en un periódico que de entrada me molestó: "Finalmente Demolieron el Anti-estético Gastronómico". Después revisé la nota, que apesta a inserción pagada, donde el Alcalde de Tampico, mientras supervisaba la obra, dice que era un momento histórico. En realidad la demolición no es meritoria, a mi criterio, de ser nota de ocho columnas.

Ya se salieron con la suya, según a finales de este año entregarán la Plaza Hijas de Tampico, que permitirá la vista al casi obsoleto muelle. No quiero ser pesimista, pero presiento dos cosas: que los locatarios se quedarán en eso que les llaman mercados temporales por mas tiempo y no van a tener cabida en el nuevo mercado. 

Y ésto no acaba aquí: están planeando hacer un paso semi peatonal en tres cuadras de la calle Aduana. Ya rompieron el duro concreto. La zona centro se ha vuelto un caos. Y como cada presidencia municipal cambia el tránsito de la ciudad a su antojo, ya les platicaré luego de los cambios.

El turismo no es sino un pretexto para demoler y reconstruir sobre las ruinas de el anteriormente llamado "Primer Puerto de México", cuna del cooperativismo, de la primera embotelladora del refresco más famoso del mundo en nuestro país y del primer vuelo comercial. Pero ni la historia ni la arqueología moderna interesan si no hay ganancia monetaria. Al tiempo.

P.D. Por cierto: ¿Adónde voy a comer ahora mis órdenes de cachetadas? 

domingo, 27 de enero de 2013

LAS COSAS QUE ME GUSTAN

Como dijera una amiga mía: voy a dejar de pensar por un rato en esas cosas que me afligen y me voy a concentrar en las que me pintan una sonrisa en mis labios.

Unas de esas cosas son la nubes: esas torundas deshilachadas de algodón que no son más que una bella concentración de agua y vapor que circundan la biósfera, crean figuras modeladas por la mano del Creador. ese espectáculo hace que mis cuitas sean más pequeñas y soy feliz con ese regalo divino. Con mi cámara he logrado captar eso que mis ojos disfrutan. Además que otros amigos y personas ajenas a mi entorno hacen tomas que no hacen más que admirarlas. Mi corazón da brincos y carbura más sangre a mis venas.

La luna: nuestro satélite no tiene igual, que ni siquiera compite contra sus compañeros más famosos: los que conforman el anillo de Júpiter. Es fabulosa, cuando crece, mengúa, es un anillo oscuro, pero mi favorita es cuando viste su color ambarino. He querido tomarle fotos pero Selene se hace del rogar.

La música: desde que adquirí mi reproductor de MP3, puse mi música favorita en él. Aunque los géneros y los ritmos son diversos -o sea eclectisismo puro-, de  que cada músico y cada cantante exprimieron su alma en su talento para disfrute mío y de varios más.

Comer: Es verdad que cuando se puede puedo ir a un restorán a comer unos molletes o comer una de esas hamburguesas de nombre extranjero y rimbombante, pero también disfruto de ir al Centro Gastronómico a comerme una orden de cachetadas (¡de esas no!) con tu refresco de botella de vidrio, o los tacos de la esquina, claro que tomando las precauciones debidas. Comer es una bendición en sí, comer comida caliente con acción de gracias lo es más ¿Ahora imagínense compartir la mesa con tu familia o con tus amigos?

Podría mencionar más cosas, pero eso será en otra ocasión. Nos vemos en la próxima redacción.