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miércoles, 11 de julio de 2012

POR UN RESPETO A LOS ESPACIOS.


En la entrega anterior, le prometí a ustedes, pequeño círculo de lectores que iba a hablar sobre lo impreciso de nuestros actos y hoy medité acerca de una situación actual que con el paso del tiempo me preocupa más: el poco respeto que se le da a los espacios y los recintos.

Podrán decir que exagero, pero ¿Quién le dijo a cierto tipo de personas que se puede entrar con una mascota y llevarla a todas partes? ¿A quién se le ocurrió la idea o la "moda" de no quitarse los lentes de sol al interior de un inmueble? ¿Dejarte el sombrero a la sombra es lógico? 

¡Claro que no! Supongo que esos modales fueron transplantados por personas, si no ignorantes, si descuidadas o dejadas en su aspecto. Ahora es casi costumbre general: damas con sus perritos en la mano, personas con lentes de sol, sombrero o gorras adentro de un banco pese a la prohibición. Por ley tales artículos están vedados pero antiguamente no se precisaba de eso, por lógica y sentido común el individuo, ya sea rico o pobre, entraba a un lugar y se descubría la cabeza; uno puede entrar con antisolares a un lugar cerrado siempre y cuando tenga una afección ocular grave o en su defecto, que haya sido intervenido quirúrgicamente; en el caso de las mascotas, por criterio, estás atentando contra los derechos de tu animalito al introducirlo al universo de los humanos.

Y por poco se me olvida la mala idea de entrar con alimentos. Que vendan dulces y golosinas en ciertas tiendas departamentales no lo justifica; Quizá se salvan de esta categoría las personas que les da vergüenza que los vean comer.

Por culpa de esas conductas, hemos pagado muy caro: inseguridad, robos a bancos, falta de higiene, atribución de responsabilidades de manera incorrecta; por ejemplo, una mujer que comía trolelote en una antesala dejó el vaso sobre una de las sillas y le dice a su hija muy quitada de la pena: "lo recoge el conserje". Cree que la responsabilidad del encargado de la limpieza es quitar su basura en lugar de mantener limpio el lugar.

Pero qué les vamos a hacer. Así es mi país y si seguimos con esas faltas de humanidad, no vamos a tener ese México que todos deseamos.